Archive for the ‘Tecnología’ Category

Ahora es el turno de las proteínas

Tuesday, March 22nd, 2011

En principio la investigación necesita más cabezas que medios

Severo Ochoa

La idea de catalogar todas las proteínas humanas era la continuación natural a la caracterización de los genes acometida con el Proyecto Genoma Humano, y así se planteó a mediados de la década de 1990, en pleno trabajo de secuenciación. Las implicaciones biomédicas que pueden derivarse de la lectura de las proteínas, las moléculas que, junto con los metabolitos, definen la acción celular, son extensas.

¿Por qué ha tardado tanto en arrancar el Proyecto Proteoma Humano (HPP)? Además de la necesaria maduración tecnológica, una de las causas de que se haya dilatado tanto en el tiempo es la complejidad de la tarea, que pretende identificar las proteínas codificadas por los 20.300 genes humanos, cuantificarlas en las 230 estirpes celulares que integran nuestro organismo y definir sus modificaciones en las enfermedades más prevalentes (cáncer, cardiovasculares, neurodegenerativas).

Desde que surgió la idea, la HUPO tenía claro que una empresa así debía repartirse en laboratorios de todo el mundo. Algunos de ellos estarán en España. La estrategia adoptada es una aproximación cromosómica: los consorcios formados trabajarán en las proteínas codificadas por todos los genes agrupados en los diferentes cromosomas, y España junto con Suecia integra el grupo que se centrará en el cromosoma 19.

La enfermedad de Alzheimer y ciertos tipos de cáncer (ovario, páncreas y mama, entre otros) son algunas patologías que se han asociado a este cromosoma. La condición para incorporarse al consorcio es el manejo de una tecnología proteómica específica, la espectrometría de masas MRM (monitorización selectiva de iones), que deberá implantarse entre los grupos españoles, donde aún es minoritaria.

La presentación de la iniciativa de la HUPO ha sido uno de los platos fuertes del congreso de la Sociedad Española de Proteómica, coordinado por Concha Gil, catedrática de Microbiología de la Universidad Complutense, y Juan Pablo Albar, responsable de ProteoRed-ISCIII, del Centro Nacional de Biotecnología (CSIC). El congreso ha reunido en Segovia, con el décimo aniversario de la publicación del genoma coleando, a una importante representación de los grupos europeos y norteamericanos que trabajan en proteómica, y eso incluye también a los clínicos.

El mapeo y caracterización de proteínas sólo tienen sentido si repercute en la salud humana y para ello es preciso que se aporte un contexto fisiopatológico. Así, lo subraya Connie Jiménez, del Laboratorio de Onco-Proteómica en el Centro Médico Universitario de Ámsterdam. Ella investiga en biomarcadores proteicos en cáncer.

El papel de los biobancos
Donde más resultados está obteniendo es en el de colon, precisamente gracias a que el biobanco de ese tumor es de los más desarrollados en su hospital. Con ayuda de la espectrometría de masas ha revelado unos marcadores asociados a enfermedad inflamatoria intestinal y a cáncer colorrectal. Aunque están pendientes de publicación y no puede dar nombres, esos biomarcadores podrían ser útiles para discriminar el adenoma del carcinoma de colon. De esta forma contribuirían a la detección de las lesiones premalignas. “Nuestro objetivo es no sólo diagnosticar precozmente el cáncer, sino también ayudar en los cribados de las personas con alto riesgo, para reducir los falsos positivos de las colonoscopias”.

Más concreto se muestra Francisco Blanco, responsable de investigación del Instituto de Investigación Biomédica/Chuac. Este reumatólogo lleva trabajando casi dos décadas en la artrosis. Aunque se considera un “recién llegado” a la proteómica, dirige una iniciativa pionera que va a culminar con el desarrollo de un array de proteínas para el diagnóstico de la artrosis.

Su trabajo es un buen ejemplo de la traslación de hallazgos proteómicos. “Este año validaremos el array para la detección de la artrosis de rodilla en la fase asintomática y prerradiográfica”, explica. Los biomarcadores, unas cien proteínas que miden la destrucción del cartílago articular, o bien proceden de la membrana sinovial y del hueso subcondral, se validan primero en pacientes con el diagnóstico de gonartrosis. “El siguiente paso es emplearlos en población joven que ha recibido un reemplazo de menisco y por ello, está en riesgo de sufrir artrosis en unos años”.

La utilidad de los marcadores proteómicos en la clínica dependerá de que se hagan buenas clasificaciones de los pacientes; aquí el trabajo de los médicos y la suma de un amplio número de muestras es esencial. “Lo que antes era una enfermedad sola se está descomponiendo en diferentes fenotipos. El concepto no es un biomarcador para una enfermedad, sino para grupos de enfermos. Y ése es el reto”.

Fuente:www.diariomedico.com

El directivo tiene el papel más débil en el debate sobre la incorporación de tecnología

Monday, November 22nd, 2010

El aspecto más triste de la vida actual es que la ciencia gana en conocimiento más rápidamente que la sociedad en sabiduría

Isaac Asimov

Uno de los aspectos que más se debaten al hablar de la sostenibilidad del sistema sanitario es el de la incorporación de nuevas tecnologías.

Manuel Alcaraz, gerente del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, en Murcia, ha aportado una nueva reflexión al respecto: “Es necesario un debate entre todos los interlocutores, es decir, la industria que crea y pone en el mercado nuevos productos, el clínico que los reclama y el gerente preocupado por el coste-efectividad”. El problema llega en el equilibrio de dicho triángulo, que ha demostrado no ser equilátero. Y la línea más corta es la del gerente: “Tenemos un arma, las agencias de evaluación, pero ni con ellas llegamos al equilibrio necesario”.

Según Alcaraz, hay muchas posibilidades para solucionar el desequilibrio. El primero es otro tema recurrente en las reuniones de directivos sanitarios: la relación con la industria. “Hay que ir de la mano con los departamentos de I+D de las compañías tecnológicas para identificar lo que necesitamos”. En esa relación deberían entrar “nuevas fórmulas contractuales de riesgo compartido, funcionando según resultados previamente pactados”.

Cristina Granados, gerente del Hospital Universitario de Móstoles (Madrid), está de acuerdo: “Aunque la normativa legal no sea amplia, debemos ir hacia el reparto de riesgos con las empresas”.

Para culminar con las posibles soluciones al problema del equilibrio, Alcaraz ha planteado tres opciones más: “Hay que eliminar lo que no tiene valor, hacer más análisis del retorno de la inversión tecnológica y, por supuesto, compartir recursos; no es necesario que todos los hospitales tengan de todo”, opción ésta última que también ha defendido la gerente de Móstoles.

El papel del clínico
Granados ha añadido otro concepto al tema de la introducción de nuevas tecnologías: “Hablamos de eficiencia, y el gasto tiene que estar en la mente de todos. Esto incluye a los clínicos, y más aún a los que son jefes de servicio. En cualquier caso, es algo que ocurre cada vez más”, ha dicho al respecto del papel del clínico en la toma de decisiones.

Para llegar a estas decisiones, Granados ha recordado que existen unos comités hospitalarios que se encargan de “realizar estudios serios desde cada servicio y desde la dirección médica”. Estos estudios también deben completarse con los que llegan desde el exterior.”Ante la crisis hay que buscar nuevas oportunidades”, ha culminado Granados.

Fuente: www.diariomedico.com

Hallan patrones cerebrales de riesgo de autismo

Tuesday, November 16th, 2010

En este mundo no se puede estar seguro de nada, salvo de la muerte y de los impuestos.

Benjamin Franklin

El uso de resonancias magnéticas ha permitido descubrir tres patrones diferenciados de actividad cerebral en autismo.

Un grupo de investigadores de la Facultad de Medicina de Yale, en New Haven (Estados Unidos), ha identificado un patrón de actividad cerebral que podría caracterizar la vulnerabilidad genética relacionada con el desarrollo de trastornos del espectro autista. Los resultados de su trabajo, que ha estado coordinado por Kevin A. Pelphrey, se publican hoy en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Gracias al uso de resonancias magnéticas, los autores han analizado los cerebros de menores autistas y de hermanos de afectados que no sufren la enfermedad. El análisis se ha realizado mientras contemplaban animaciones que imitaban el movimiento biológico. En comparación con el grupo control, Pelphrey y su equipo observaron tres firmas neuronales bien diferenciadas.

Compensar el riesgo
La primera refiere una actividad cerebral reducida en regiones que los niños autistas y los hermanos sanos tenían en común y que explica las disrrupciones cerebrales propias de la enfermedad. La segunda supone una actividad igualmente reducida en regiones sólo ligadas a los menores afectados, que aporta neuroendofenotipos vinculados a la complejidad genómica y a la heterogeneidad de la patología. La tercera apunta a una actividad aumentada en zonas sólo relacionadas con los hermanos no afectados.

Los investigadores proponen que esta tercera firma neurológica sugiere la presencia de mecanismos neurológicos por los que los hermanos no afectados compensan el riesgo genético adquirido. Según explican en el estudio, los resultados de su investigación podrían contribuir a mejorar el conocimiento de las redes neuronales alteradas en el autismo, además de la etiología genética y molecular de la enfermedad. 

Proceedings of the National Academy of Sciences 2010

Fuente:www.diariomedico.com