Archive for the ‘opinion’ Category

Telómeros cortos ligados a deficiencias cognitivas

Tuesday, October 26th, 2010

Hay gentes tan llenas de sentido común que no les queda el más pequeño rincón para el sentido propio.

Miguel de Unamuno

Elsa Vera, del Grupo de Telómeros y Telomerasa del CNIO que dirige María Blasco, ha explicado en el IX Congreso de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento los últimos hallazgos en este campo.

La longitud telomérica es un marcador de envejecimiento, pero el acortamiento telomérico también está asociado con las deficiencias cognitivas en individuos sanos de edad avanzada, ha afirmado Elsa Vera, del Grupo de Telómeros y Telomerasa del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). En el IX Congreso de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento, celebrado en Málaga, Vera ha explicado que “recientemente el grupo de trabajo que dirige María Blasco en el CNIO ha elaborado un método de medida de la longitud telomérica a gran escala llamado HT Q-FISH, que muestra la relevancia de la longitud telomérica en estudios de poblaciones humanas, cáncer y envejecimiento”.

Los telómeros son estructuras nucleoproteicas especiales situadas en los extremos de los cromosomas que consisten en repeticiones en tándem de una secuencia rica en guanina; en vertebrados la secuencia es ttaggg. Los telómeros tienen una función especial en la protección de los extremos de los cromosomas evitando que sean reconocidos como roturas de doble hebra del ADN. “De manera que los telómeros protegen a los cromosomas de la degradación y de actividades de reparación del ADN, y cuando las células se dividen los telómeros no se replican en su totalidad”, ha comentado la especialista, que ha hecho hincapié en que “los telómeros se acortan con cada división celular”.

Algunos tipos celulares han desarrollado mecanismos para compensar este acortamiento telomérico; el principal mecanismo regulador de la longitud telomérica es la enzima telomerasa, que alarga los telómeros de las células que lo expresan añadiendo repeticiones teloméricas en los extremos de los cromosomas. La telomerasa se activa durante la embriogénesis y su actividad existe a lo largo de la mayor parte del desarrollo celular para proteger a los telómeros de un acortamiento significativo en este periodo de elevada tasa de división de la célula. Sin embargo, “desde su nacimiento la telomerasa se silencia, marcando el inicio del acortamiento telomérico con la edad en la mayor parte de las células somáticas”.

En otros tipos celulares, como las células madre o las germinales, existen unos niveles moderados de actividad telomerasa pero no son suficientes para prevenir este acortamiento telomérico con la edad. La velocidad de este acortamiento se encuentra generada en las enfermedades de envejecimiento prematuro. “El acortamiento telomérico con la edad hace de la longitud telomérica un importante marcador de envejecimiento y tras un número determinado de divisiones celulares el acortamiento telomérico da lugar a telómeros críticamente cortos que pierden su función protectora y son reconocidos como una rotura de doble hebra del ADN, originando una respuesta celular persistente sobre este daño que puede dar lugar o conducir a la entrada de la célula en apoptosis”.

En edades avanzadas la acumulación de células senescentes con telómeros críticamente cortos, así como la pérdida del potencial replicativo de las células madre en el organismo -también a causa del acortamiento de sus telómeros- compromete la función tisular y la capacidad regeneradora, contribuyendo así al envejecimiento del organismo.

Dianas anticancerígenas

Elsa Vera explicó que, en cuanto a las células tumorales, “prolongan el acortamiento de sus telómeros hasta longitudes críticas mediante la activación de mecanismos de mantenimiento de la longitud telomérica, entre ellos, la telomerasa”. La investigadora añadió que “estos mecanismos son importantes dianas para terapias anticancerígenas”. Por otro lado, la relevancia de la longitud telomérica en enfermedades asociadas al envejecimiento y cáncer pedía el desarrollo de un método robusto de medida de la longitud telomérica a gran escala. Con esta necesidad surgió el FISH cuantitativo telomérico o Q-FISH (una hibridación in situ con fluorescencia en la que los telómeros hibridan con una sonda de ácido peptidonucleico marcadas con fluorescencia).

Fuente: www.diariomedico.com

La innovación biotecnológica, una carrera llena de obstáculos

Tuesday, September 21st, 2010

No es fácil ser innovador en España: la falta de ayudas oficiales y los continuos cambios legislativos frenan la salida al mercado de nuevos medicamentos, por lo que las empresas farmacéuticas, especialmente las biotecnológicas, reclaman una mayor cultura de la investigación.

LA INSEGURIDAD JURÍDICA RETRASA LA SALIDA AL MERCADO DE NUEVOS FÁRMACOS

La innovación biotecnológica es en nuestro país una carrera que está plagada de obstáculos: la congelación de ayudas oficiales debido a la crisis, la inseguridad jurídica por los decretos de reducción de precios y la descentralización política que ralentiza el mercado de nuevos medicamentos. Es un mensaje claro de Luis Mora, director general de PharmaMar, empresa perteneciente al Grupo Zeltia.

La compañía ha celebrado en La Coruña un seminario de biotecnología en el que se han expuesto los problemas del sector y se han planteado algunas respuestas, como la eliminación de algunos filtros reguladores y el aumento de la productividad de la I+D. Mora ha trazado durante su intervención el camino que recorre la industria, con potencial pero con innumerables tropiezos. España parte en esta carrera con desventaja, pues la inversión en I+D no está suficientemente arraigada. Los gobiernos estatal y autonómicos han optado por una política de contención del gasto público que, entre otras medidas, incluye la congelación o reducción de ayudas oficiales, “lo que devolverá a España al pasado y a un modelo que nos ha hecho tan sensibles a las crisis”.

Por otra parte, la descentralización del poder político obliga a la industria a que su producto supere consecutivos filtros reguladores que retrasan su salida al mercado, mermando considerablemente la rentabilidad de la inversión: “La vida de una patente es de 20 años y se tarda una media de entre 10 y 15 años en desarrollar un producto. En Estados Unidos sólo tienen que pasar el filtro de la FDA y en España tenemos tres. El resultado es que allí tienen 7 años para rentabilizar la inversión, y en España, cinco”, ha explicado el director general de PharmaMar, quien lanza un aviso para navegantes: “O eliminamos el exceso de burocracia que tenemos o nunca llegaremos a ser tan competitivos como Estados Unidos”.

Mora ha llegado al final de su argumentación con un último problema, la reducción de los precios de los medicamentos, que deriva en la inseguridad jurídica una vez el fármaco está consolidado en el mercado: “Nos encontramos continuamente con decretos que bajan el precio sin distinguir si la compañía tiene volumen de inversión en un país exterior, si exporta o los años que el producto lleva en el mercado”.

Retorno de la inversión
A tenor de los datos que ha ofrecido en el seminario el director médico de PharmaMar, Pedro Santabárbara, en oncología, por ejemplo, la tasa de éxito de los productos que se desarrollan es de sólo el 25 por ciento, pese a la elevada inversión, que alcanza alrededor de los 25 millones en la fase I de un ensayo clínico, los 60 millones en la fase II y los 150 en la fase III. “Es un área compleja que ofrece posibilidades pero a costa de un alto riesgo y un desembolso elevado”.

Riesgo y potencial son términos que también ha manejado el director del Master en Biotecnología de la Salud del Centro de Estudios Superiores de la Industria Farmacéutica, Julio César García Martín. A su juicio, la verdadera crisis del sector no es económica sino estructural y está basada en la baja productividad de la I+D, la caída de patentes y las crecientes medidas de contención del gasto, lo que en nuestro país se suma a un aumento de la descentralización, un cambio en el poder de influencia de los agentes de mercado y una mayor utilización de criterios económicos por parte de estos agentes. García Martín ha dirigido sus dardos a la Administración sanitaria: “Tenemos hoy un tropezón importante en el entorno sanitario español, donde hay una miopía que nos aboca al cortoplacismo y a los criterios economicistas, y esto es pan para hoy y hambre para mañana; necesitamos interlocutores que entiendan el lenguaje científico”.

Por otra parte, el sector farmacéutico se ha basado en España en la distribución de medicamentos; así, el 61 por ciento de los trabajadores relacionados con esta industria son comerciales.

España no entiende la I+D

“En España no se entiende la inversión en I+D”. Con rotundidad se ha manifestado el presidente del Grupo Zeltia, José María Fernández Sousa, durante el seminario que su compañía ha organizado en La Coruña. No sólo son los recortes en los precios de los medicamentos: en España no hay tradición de invertir en I+D y sólo dedica un 1,2 de su PIB a este fin, muy por debajo de la cantidad que destinan los países más desarrollados de Europa y Estados Unidos. Pero hay otras naciones que vienen pisando fuerte y planean grandes inversiones en I+D: “Nosotros no podemos seguir estando a la cola. Hay países emergentes, como China o Brasil, que apuestan por la investigación”.

Fuente: www.diariomedico.com

Paul Krugman: la nueva austeridad neoliberal, un grave error…

Saturday, July 17th, 2010

krugman_visita_barcelona_thumb.jpgEsa sensación de los años treinta

De repente, crear empleo no está de moda, pero infligir dolor sí lo está. Condenar los déficits y negarse a apoyar una economía todavía convaleciente se ha convertido en la nueva tendencia en todas partes, incluido EE UU, donde 52 senadores han votado en contra de ampliar la ayuda a los desempleados a pesar de tener la tasa más alta de desempleo a largo plazo que ha habido desde los años treinta.

Muchos economistas, entre los que me incluyo, consideramos que este giro hacia la austeridad es un tremendo error. Trae recuerdos de 1937, cuando el intento prematuro de Franklin D. Roosevelt de equilibrar el presupuesto contribuyó a hundir de nuevo en una grave recesión a una economía que empezaba a recuperarse. Y en Alemania, donde me encuentro, unos cuantos académicos ven paralelismos con las políticas de Heinrich Brüning, canciller entre 1930 y 1932, cuya devoción por la ortodoxia financiera terminó por sellar el funesto destino de la República de Weimar.

Pero a pesar de estas advertencias, los halcones del déficit se están imponiendo en la mayoría de los sitios; y en ninguno tanto como en Berlín, donde el Gobierno ha prometido 80.000 millones de euros en subidas de impuestos y recortes del gasto, a pesar de que la economía sigue funcionando muy por debajo de su capacidad.

¿Qué lógica económica se oculta tras las medidas gubernamentales? La respuesta, que yo sepa, es que no hay ninguna lógica. Si presionamos a las autoridades alemanas para que expliquen por qué tienen que imponer austeridad a una economía deprimida, nos dan razones que no cuadran. Si así se lo indicamos, nos salen con razones diferentes, que tampoco cuadran. Discutir con los halcones alemanes del déficit se parece bastante a discutir con los halcones estadounidenses sobre Irak allá por 2002: saben lo que quieren hacer, y cada vez que alguien refuta uno de sus argumentos, se limitan a inventarse otro.

Así es más o menos como transcurre la conversación habitual (esto se basa tanto en mi propia experiencia como en la de otros economistas estadounidenses):

Halcón alemán: “Tenemos que recortar los déficits inmediatamente, porque tenemos que afrontar la carga fiscal de una población envejecida”.

Estadounidense desagradable: “Pero eso no tiene sentido. Auque consiguiesen ahorrar 80.000 millones de euros -cosa que no podrán hacer, porque los recortes presupuestarios perjudicarán a su economía y reducirán los ingresos-, los intereses pagados por esa deuda representarían menos de una décima de porcentaje de su PIB. De modo que la austeridad que buscan pondrá en peligro la recuperación económica y prácticamente no contribuirá nada a mejorar su situación presupuestaria a largo plazo”.

Halcón alemán: “No voy a intentar rebatir la aritmética. Hay que tener en cuenta la reacción del mercado”.

Estadounidense desagradable: “¿Pero cómo saben de qué modo reaccionará el mercado? Y en cualquier caso, ¿por qué tendría el mercado que verse condicionado por políticas que no tienen casi ningún impacto en la situación fiscal a largo plazo?”.

Halcón alemán: “Usted no comprende nuestra situación”.

El punto clave es que, aunque los defensores de la austeridad se las dan de realistas obstinados que hacen lo que hay que hacer, no pueden ni quieren justificar su postura con cifras reales (porque, de hecho, las cifras no respaldan su postura). Y tampoco pueden afirmar que los mercados estén exigiendo austeridad. Por el contrario, el Gobierno alemán sigue siendo capaz de adquirir préstamos con tipos de interés por los suelos.

Así que las motivaciones reales de su obsesión por la austeridad tienen otro origen.

En EE UU, muchos de los que se describen a sí mismos como halcones del déficit son simple y llanamente unos hipócritas: están ansiosos por recortar las ayudas de quienes las necesitan, pero su preocupación por los números rojos desaparece cuando se trata de subvenciones fiscales para los ricos. Así, el senador Ben Nelson, que tan santurronamente declaró que no podemos permitirnos pagar 77.000 millones de dólares en ayudas a los parados, desempeñó un papel decisivo a la hora de aprobar el primer recorte de impuestos de Bush, que nos costó la friolera de 1,3 billones de dólares.

La postura de los halcones alemanes del déficit parece más sincera. Pero sigue sin tener nada que ver con el realismo fiscal. Es más bien una cuestión de pose y actitud moralizadora. Los alemanes tienden a pensar que asumir déficits es moralmente incorrecto, mientras que equilibrar los presupuestos se considera virtuoso, independientemente de las circunstancias o la lógica económica. “Las últimas horas han sido una demostración de fuerza singular”, declaraba Angela Merkel, la canciller alemana, tras una reunión especial del gabinete sobre el plan de austeridad. Y, en el fondo, de lo que se trata es de demostrar la fuerza (o lo que se percibe como fuerza).

Todas estas poses tendrán, cómo no, un precio. Solo una parte de ese precio recaerá sobre Alemania: la austeridad alemana empeorará la crisis en la zona euro, lo que hará que a España y a otras economías en apuros les resulte mucho más difícil recuperarse. Los problemas de Europa también están debilitando al euro, lo que perversamente beneficia a la industria alemana, pero también exporta las consecuencias de la austeridad alemana al resto del mundo, incluido EE UU.

Pero los políticos alemanes parecen decididos a demostrar su fuerza imponiendo sufrimiento; y los políticos de todo el mundo están siguiendo su ejemplo.

¿Cómo de grave será? ¿Realmente se volverá a repetir la situación de 1937? No lo sé. Lo que sí sé es que la política económica de todo el mundo ha dado un mal giro, y que las probabilidades de una recesión prolongada aumentan día a día.

Fuente: © 2010 New York Times News Service. Traducción de News Clips.

Frente a la crisis: Innovación

Sunday, June 20th, 2010

Durante muchos años se ha mantenido aquella frase atribuida a Ignacio de Loyola, de “en tiempo de tribulación no hacer mudanza” como prototipo de las actuaciones en materia de crisis económica y se ha llevado a veces hasta extremos insospechados de hacer lo mínimo posible para sobrevivir, usando con cuentagotas los escasos recursos.

Comportamientos semejantes se han producido en catástrofes de todo tipo, hambrunas, guerras, accidentes aéreos, personas perdidas en la selva o en la montaña.

¿Estamos en una situación parecida? ¿es la inacción la mejor receta?

Con independencia de cómo se califique la situación por la que estamos atravesando lo importante es ser proactivos con medidas que nos ayuden a superar la crisis económica. La parálisis, sentarnos a esperar a ver qué pasa, contraer el gasto al mínimo, despedir personal, hasta que escampe el temporal, quizá no sean recetas adecuadas para superar la crisis o para estar en buena posición de relanzamiento una vez que la crisis esté superada.

Tampoco parece adecuado irnos al otro extremo, una huida hacia delante, lanzarse a proyectos demasiado costosos con objetivos difícilmente alcanzables, o retos casi insuperables.

Entre ambos puntos existen una serie de acciones que es posible y recomendable emprender, entre las que citamos algunas:

– “adecentar la casa”, revisar nuestros procesos y mejorar los puntos donde se producen bloqueos; simplificarlos o/y automatizarlos,

– Puesta a punto de la estrategia, teniendo en cuenta los inputs que nos ofrece la crisis, nuevas variables o factores que no habíamos tenido en cuenta,…

– Dedicar tiempo a innovar. Ese tiempo tan preciado que siempre echamos en falta para innovar, quizá lo tengamos mas a mano, debido a la ralentización de algunas actividades. Poner los equipos de trabajo en situaciones creativas, innovando en productos, servicios y/o procesos, es la actuación que nos proporcionará mayores rendimientos una vez que la crisis vaya pasando.

Estar parados, quietos contra la pared, durante la crisis puede ser una actitud tan suicida como la huida hacia delante. Pero aprovechar el tiempo de crisis para mejorar e innovar es una previsión segura para avanzar y posicionarse en un futuro cercano, una vez que la crisis haya pasado.

Fuente: Jose Luis Rodriguez, socio director Human coaching 

La autopercepción corporal no se ajusta con la realidad

Tuesday, June 15th, 2010

La representación mental de nuestro propio cuerpo puede no reflejar la realidad, según un estudio que se publica hoy en PNAS. Matthew Longo y Patrick Haggard, del Instituto de Neurociencias Cognitivas en la Universidad College de Londres, en el Reino Unido, han analizado la capacidad de varios sujetos para calcular lo que medían ciertos segmentos de sus manos.

De esos cálculos se desprendía que los voluntarios consideraban que sus manos eran de media dos tercios más anchas y un tercio más cortas de lo que medían realmente.

Los autores consideran que mientras que los nervios periféricos y de los músculos proporcionan una información determinada al cerebro sobre la postura del cuerpo, el cerebro debe contar también con un modelo interno del cuerpo que utiliza para calcular el tamaño de los segmentos. Ese modelo parece influido por unas pautas sensoriales cerebrales no bien equilibradas. 

Fuente: www.diariomedico.es