Archive for the ‘genética’ Category

Hallan genes amerindios en población de Islandia

Thursday, November 18th, 2010

No hay nada repartido de modo más equitativo que la razón: Todo el mundo está convencido de tener suficiente.

René Descartes

Diversos restos arqueológicos y antiguos relatos evidencian que los vikingos pisaron tierras americanas a partir del siglo X, mucho antes de la llegada de Cristóbal Colón en 1492. Carles Lalueza-Fox y Federico Sánchez-Quinto, del Instituto de Biología Evolutiva y el CSIC, con investigadores de la Universidad de Islandia y de la empresa biofarmacéutica deCODE Genetics, han evidenciado que esta presencia precolombina tiene una base genética.El trabajo se publica en American Journal of Physical Anthropology. Los científicos han encontrado un linaje genético -denominado C1e y mitocondrial- de origen amerindio, y han reconstruido las genealogías hasta cuatro antepasados cercanos al 1700.

“La hipótesis más factible es que estos genes correspondieran a una mujer amerindia que fue traída desde América por los vikingos cerca del año 1000”, ha dicho Lalueza-Fox. Para determinar que esta pequeña parte de los genes del continente americano pasaron a Europa, los investigadores han utilizado la base de datos familiares de deCODE, que recoge las genealogías de todos los islandeses, hasta el 80 por ciento de los islandeses que han existido.

Fuente:www.diariomedico.com

La flora intestinal se relaciona con la conducta y la memoria

Monday, November 15th, 2010

La ciencia se compone de errores, que a su vez, son los pasos hacia la verdad.

 Julio Verne

 RELACIÓN ENTRE LAS BACTERIAS Y EL CEREBRO.  Cada vez existen más evidencias de que las bacterias que habitan en el organismo tienen un papel clave en el desarrollo de muchas patologías. Además, algunos estudios ponen sobre la mesa su relación con la conducta y algunas capacidades cognitivas, como la memoria.

Las bacterias que conforman la flora intestinal son capaces de comunicarse con el cerebro y de influir en aspectos como la conducta o la memoria, además de que podrían tener un papel muy importante en algunas patologías, como el síndrome del intestino irritable, según se desprende de los últimos resultados de la línea de investigación que dirige Stephen Collins, profesor de la Facultad de Ciencias de la Salud en la Universidad McMaster, en Ontario (Canadá).

En un seminario que ha impartido en el Servicio de Gastroenterología del Hospital Universitario Valle de Hebrón, de Barcelona, ha explicado a Diario Médico que la evidencia que se ha obtenido hasta ahora refuerza la teoría de que las bacterias se comunican con el cerebro y tienen un efecto en algunas de sus funciones

¿Qué dicen los ratones?
Un estudio de este grupo de trabajo ha comparado el comportamiento de un modelo animal libre de patógenos con un grupo de ratones control y ha concluido que existen diferencias significativas en el nivel de ansiedad y la memoria. El grupo de ratones axénicos tenía mucho menos recuerdos y ansiedad respecto a los animales no modificados.En una segunda etapa se trasplantó flora intestinal de los ratones normales a los que estaban libres de patógenos y se pudo comprobar que la presencia de bacterias tenía un efecto en la conducta de estos animales.Otro trabajo similar consistió en hacer un trasplante cruzado de bacterias intestinales entre un grupo de ratones muy tranquilos y otro de agresivos.

El resultado fue que los animales calmados se volvieron violentos y viceversa. Además, estos cambios conductuales se pudieron relacionar con el nivel de BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro) en el hipocampo.En el caso del síndrome del intestino irritable, Collins ha indicado a Diario Médico que “creemos que los cambios en las bacterias podrían explicar, en gran medida, los problemas físicos y conductuales que sufren estos pacientes”.

Entre un 60 y un 80 por ciento de las personas que sufren este trastorno gastrointestinal presentan cuadros de estrés, ansiedad o depresión, por lo que hace una década se pensaba que en muchos de los casos podría tratarse de un proceso psicosomático. “Hasta que empezamos a ver que, en el 25 por ciento de los casos, la enfermedad estaba asociada con una infección bacteriana”, ha precisado.Posteriormente, un gran estudio realizado en el Reino Unido demostró que el 30 por ciento de las personas que habían padecido una intoxicación por Salmonella desarrollaban un síndrome de intestino irritable persistente, que se mantenía al menos dos años.

Otro de los grandes trabajos que han supuesto una encrucijada en este campo de investigación fue el encabezado por Fermín Mearin, director del Servicio de Aparato Digestivo del Centro Médico Teknon, en Barcelona, a raíz de la intoxicación de más de 400 personas en Torroella de Montgrí por consumir coca de Sant Joan en mal estado. Una gran parte de los pacientes desarrollaron más tarde síndrome de intestino irritable.En Ontario, Canadá, se realizó un estudio similar en un grupo de afectados por la ingesta de agua contaminada por Escherichia coli en mayo del año 2000. En este trabajo también se pudo comprobar que más del 30 por ciento de esas personas desarrollaron este problema y la mayor parte de ellas mantenían el trastorno gastrointestinal una década después.

Unos sí y otros no
Una de las grandes dudas que se plantean a partir de estos hallazgos es por qué algunos individuos expuestos a estas bacterias desarrollan la patología y otros no. Para intentar resolver el enigma, los científicos canadienses han decidido investigar en los genes en busca de nuevas pistas. Esta línea de trabajo ha puesto sobre la mesa cuatro SNP diferentes que se asocian con el proceso de permeabilidad intestinal y con los receptores TIR (translocated intimin receptor), que son importantes para reconocer y luchar contra las bacterias que atacan al organismo.

Fuente: www.diariomedico.com

Dos nuevos estudios arrojan nueva luz al papel de la genética en el Alzheimer

Friday, November 12th, 2010

En todos los grandes hombres de ciencia existe el soplo de la fantasía

Giovanni Papini

Conocer los genes permitirá diagnosticar la enfermedad precozmente y efectuar intervenciones en sus primeras fases que prolongarán y mejorarán la vida del paciente y sus cuidadores.

Investigadores del Instituto de Investigación Vall d’Hebron (VHIR) han publicado los resultados de dos estudios recientes que aportan luz sobre la importancia de la genética en la enfermedad de Alzheimer. Uno de los estudios explica cómo la existencia de factores genéticos determina las diferencias individuales en la respuesta ante la exposición a los estrógenos. El otro subraya cómo el gen CALMH1 parece estar relacionado con la edad de aparición de la enfermedad.

Todos estos nuevos hallazgos, publicados recientemente en Neurobiology of Aging y Journal of Alzheimer’s Disease, respectivamente, posicionan la investigación del Alzheimer en términos que hacen pensar que estamos a las puertas de estrategias farmacogenómicas para el abordaje de esta enfermedad. Aunque todavía es prematuro pensar en tratamientos de estas características, parece claro que las diferencias genéticas serán la clave en relación al riesgo, a la evolución y a las diferencias individuales y de género que se detectan en relación a estas variables en esta enfermedad, ladrona de recuerdos.

Papel de los estrógenos

Existe una gran controversia acerca del papel de los estrógenos en relación con la enfermedad de Alzheimer, el deterioro cognitivo y el envejecimiento cerebral. Si bien múltiples estudios realizados en modelos animales indicaron que los estrógenos podían tener un papel neuroprotector, los datos obtenidos por el estudio epidemiológico Women’s Health Initiative indicaron lo contrario, especialmente en aquellas mujeres sometidas a terapia hormonal sustitutiva (THS), pues tenían una mayor incidencia de enfermedad de Alzheimer y un deterioro cognitivo acelerado. Que los individuos presenten paradójicamente una respuesta diferenciada cuando se exponen a estrógenos podría explicarse por la existencia de factores genéticos responsables. No obstante, el análisis genético de los genes que codifican los receptores de estrógenos no había permitido identificar dichos factores hasta la fecha.

El grupo de investigación de Alzheimer del VHIR, junto con la Fundación ACE, Instituto Catalán de Neurociencias Aplicadas de Barcelona y el Departmento de Genómica Estructural de NeoCodex de Sevilla, ha participado en un proyecto Europeo (GENDSRUPT) para identificar factores genéticos relacionados con la hiper e hiporrespuesta de los individuos a los estrógenos. Tras un análisis detallado del efecto de tres variantes localizadas en el receptor de estrógeno alfa (ESR1) en la enfermedad de Alzheimer de comienzo tardío (edad superior a 65 años), en más de 2.343 individuos (entre pacientes y controles), los resultados del estudio evidenciaron claramente que el “gen ESR1 afecta a la susceptibilidad a la enfermedad de Alzheimer en nuestra población. Del mismo modo, se ha identificado la existencia de un claro dimorfismo sexual en los efectos de dicho gen, es decir, que las variantes del gen ESR1 identificadas tienen un efecto diferente en hombres o en mujeres”, explica la Dra. Mercè Boada, responsable del grupo y del estudio, junto con el Dr. Agustín Ruiz, director de investigación de NeoCodex. 

Finalmente, los estudios funcionales llevados a cabo en esta investigación permitieron identificar genéticamente un subgrupo de individuos que tienen una respuesta exagerada a los estrógenos. Esta hiperrespuesta está asociada a la presencia de una deleción del gen ESR1, que lo inactiva. De esta variante genética son portadores un 23% de los individuos analizados. “La información puede ayudar a conciliar los resultados del estudio WHI con los efectos de neuroprotección, previamente atribuidos a los estrógenos”, afirma la Dra. Boada.

“En resumen –concreta esta investigadora-, “los efectos adversos relacionados con el consumo de estrógenos están condicionados genéticamente, e incluyen una mayor susceptibilidad a padecer la enfermedad de Alzheimer u otras enfermedades relacionadas con el efecto de estrógenos, como el cáncer de mama y endometrio. El estudio supone un paso adelante y ayuda a identificar aquellos individuos que son más vulnerables al efecto de las hormonas y otros productos con efecto estrogénico. Estos hallazgos nos pondrán, a los científicos, sobre la pista para evaluar nuevas dianas terapéuticas que, seguro, se traducirán en nuevos fármacos en un futuro no muy lejano”.

Gen CALHM1

El otro artículo muestra que el gen CALHM1 parece estar relacionado con la edad de aparición de la enfermedad. El estudio indica que la presencia del alelo P86L acelera la aparición de las manifestaciones clínicas de la enfermedad (en los portadores). “Se trata de un gen que modifica la patología, más relacionado con la evolución de la enfermedad que con el riesgo en sí mismo”, explica la Dra. M.Boada, responsable de la línea de investigación sobre enfermedad de Alzheimer del VHIR y Fundación ACE, Instituto Catalán de Neurociencias Aplicadas de Barcelona.

A diferencia de la enfermedad de Alzheimer familiar (que suele aparecer antes de los 65 años) y que sigue las leyes mendelianas de la herencia (estas formas de Alzheimer se relacionan claramente con mutaciones transmisibles de generación en generación en los genes PS1, PS2 y APP), en la enfermedad de Alzheimer de comienzo tardío (después de los 65 años) las bases genéticas son diferentes y más complejas. Por ello, para poder identificar genes con variaciones específicas que se relacionen con una mayor susceptibilidad a padecer Alzheimer tardío, se está necesitando tanto el empleo de estudios de asociación amplia del genoma como de estudios de genes candidatos, comparando miles de enfermos y controles. A efectos de evolución y pronóstico, saber en qué casos el Alzheimer aparecerá entre los 65 y los 70 años o en qué casos aparecerá más próximo a los 80 tiene mucha utilidad, tanto en relación a la planificación vital de estos pacientes como para los especialistas. En este sentido, la identificación de CALHM1 fue un hallazgo significativo, pues identifica, dentro de la enfermedad de alzhéimer de aparición tardía aquellos individuos en los que la enfermedad será diagnosticada más tempranamente y cuya evolución, probablemente será peor.

Fuente: www.jano.es

1.000 Genomas da por concluida la fase piloto

Thursday, October 28th, 2010

La recompensa del trabajo bien hecho es la oportunidad de hacer más trabajo bien hecho.

Jonas Edward Salk

El Proyecto 1.000 Genomas ha concluido su fase piloto con datos de 800 individuos, de los 2.500 en todo el mundo que se prevé incluir.

La iniciativa 1.000 Genomas aglutina a centros públicos y privados de varios países para construir un mapa detallado de las variaciones genéticas humanas. Con esa meta, el consorcio, puesto en marcha hace casi tres años, acaba de finalizar su fase piloto, aportando los datos de las secuenciaciones genómicas de más de 800 de los 2.500 individuos en todo el mundo que se esperan incluir. Los resultados, de libre acceso, se anuncian hoy en la revista Nature en un artículo escrito por David Altshuler, del Hospital General de Massachusetts, en Boston; Richard Durbin, del Instituto Wellcome Trust Sanger, en Hinxton (Reino Unido), y Rasmus Nielsen, de la Universidad de California en Berkeley, entre otros autores.

De los datos expuestos, destacan los 16 millones de variaciones de ADN que el proyecto ha desvelado, muchas de las cuales se desconocían. Además, el trabajo expone más del 95 por ciento de las variantes accesibles que se encuentran en cualquier sujeto, lo que sugiere que cada uno de nosotros es portador de unas 75 variantes relacionadas con afecciones hereditarias.

“En menos de dos años hemos identificado quince millones de cambios en letras únicas, un millón de pequeñas delecciones o inserciones y 20.000 variantes extensas. La mayoría de todas esas variantes, alrededor de ocho millones, nunca se habían visto antes. Éste es el catálogo más amplio en su campo”, asegura Richard Durbin.

El estudio coincide con otro que se publica mañana en Science, y cuyo embargo la revista ha levantado, donde Evan E. Eichler, de la Universidad de Washington, en Seattle, presenta un nuevo método para identificar las variaciones en el número de copias de los genes (CNV). Dichas variaciones contribuyen a la diversidad entre los individuos y también podrían explicar por qué determinadas personas sufren ciertas enfermedades. Tras analizar 159 genomas de diferentes etnias, los científicos del laboratorio de Eichler, en colaboración con otros grupos del Proyecto 1.000 Genomas, identificaron cerca de 4,1 millones posiciones de un solo nucleótido que pudieron utilizarse como marcadores informativos de las CNV; muchas variaciones ocurrían en genes asociados al desarrollo cerebral. La estrategia pudo predecir con bastante exactitud el número de copias de genes en segmentos concretos del ADN de poblaciones asiáticas, europeas y africanas.
(Nature 2010; 467:1.061-1.073).
(Science 2010; 330: 641-646).

¿Por qué los científicos quieren miles y miles de genomas?

PARA ENTENDER A LAS POBLACIONES

Sólo a través de la comparación de un montón de genomas es como los investigadores pueden identificar los puntos en los que uno difiere de otro. A pesar de que los costes de la secuenciación están bajando, sigue siendo un procedimiento caro. Por eso muchos científicos cambian número de individuos por precisión. Así, en los proyectos que examinan las diferencias más comunes entre poblaciones es suficiente secuenciar un gran número de sujetos con una precisión relativamente baja.

PARA ENTENDER LAS ENFERMEDADES

Para conocer las mutaciones que se asocian a enfermedades raras se necesita precisión, lo que implica secuenciar cada genoma unas 30 veces de media (en el Proyecto de los 1.000 Genomas se ha secuenciado una media de tres veces cada uno). Los genomas del cáncer, muchos auspiciados por grandes consorcios, se basan en secuenciaciones de alta calidad de fragmentos del genoma de tamaño considerable. Los proyectos que estudian otras enfermedades multifactoriales, como la diabetes y el mal de Crohn, están empezando a surgir ahora.

PARA ENTENDER A LOS INDIVIDUOS

El ritmo al que se están secuenciando los genomas humanos probablemente se reducirá una vez se conozcan la mayoría de las variaciones genéticas que comparten poblaciones y enfermedades. Pero los individuos son genéticamente únicos. Si los costes de la técnica bajan y las ventajas llegan a la clínica (farmacogenómica), es más que probable que crezcan las secuenciaciones a título personal.

Fuente:www.diariomedico.com

La función reguladora del ARN sorprende a los investigadores

Wednesday, July 21st, 2010

Una de las líneas de investigación del proyecto internacional Encode, se centra en estudiar las funciones reguladoras del RNA, que son mucho más de las que se pensaba inicialmente. En este proyecto trabajan investigadores del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona.

El ARN tiene una gama de funciones mucho más amplia de lo que se pensaba hace una década, cuando se comenzó a profundizar en el estudio del genoma humano. Ahora se sabe que esta molécula no sólo actúa como mensajera en la codificación de las proteínas, sino que también es responsable de diversos procesos de regulación de la célula, según ha explicado Roderic Guigó, investigador del Centro de Regulación Genómica de Barcelona (CRG), durante la presentación de la reunión del Consorcio Encode (Encyclopedia Of DNA Elements), que se celebra estos días en Barcelona.

Es la primera vez que esta reunión científica, que agrupa a los bioinformáticos encargados del análisis computacional de los datos del proyecto de secuenciación del genoma humano, se realiza fuera de Estados Unidos, según han comentado Manel Balcells, presidente de la comisión ejecutiva de Biocat; Ignacio López, subdirector del área de ciencia, investigación y medio ambiente de la Fundación La Caixa; Ewan Birney, investigador del Instituto Europeo de Bioinformática (EBI), y Miguel Beato, director del CRG.

 grupo de científicos que dirige Guigó, el único español que participa en el proyecto Encode, es puntero en el estudio del ARN y ha aportado diversas pistas sobre su función en la regulación de la expresión genética. Actualmente este laboratorio tiene en marcha dos grandes áreas de trabajo dentro del proyecto Encode: una dirigida por Tom Gingeras, que trabaja en la caracterización del transcriptoma humano en las líneas celulares escogidas, y otra que encabeza Tim Hubbard, que se orienta a identificar y caracterizar los elementos funcionales en el genoma humano.

Fuente: www.diariomedico.com