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El Alzheimer preclínico supone un reto diagnóstico que aún no se ha resuelto

Wednesday, June 9th, 2010

El Alzheimer preclínico puede estar vinculado a criterios diagnósticos diferentes según su categoría. Su abordaje ha sido uno de los temas elegidos por Carlos Fermández Viadero y Dámaso Alonso, de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria y de la Universidad de Cantabria, respectivamente, en el congreso de la Sociedad Española de Geriatría.

El Alzheimer preclínico es una entidad compleja y hay una serie de categorías o cuadros que tienen criterios diagnósticos diferentes, por lo que es difícil hacer un dictamen o aproximación cínica certera. El especialista desconoce cómo van a evolucionar los cuadros: algunos derivan a Alzheimer, mientras otros permanecen estables e incluso algunos revierten a una situación de normalidad, según ha asegurado Carlos Fernández Viadero, geriatra de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria, en el LII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, que se ha celebrado en Valladolid.

Viadero, que ha participado en un simposio sobre neurobiología del envejecimiento con una ponencia titulada El Alzeimer preclínico, una entidad, ha señalado que un deterioro cognitivo leve debe ser valorado en una unidad de memoria, al tratarse, generalmente, de pacientes jóvenes por debajo de los 70 años de edad: “Conseguir un diagnóstico certero lo más pronto posible nos va a permitir iniciar un tratamiento adecuado, a pesar de que en esta etapa los fármacos no tienen un papel demasiado relevante”.

Perder la reserva funcional
El especialista considera que en la etapa preclínica de la enfermedad es más importante “el ejercicio físico y el mental, además de mantener una serie de habilidades funcionales y cognitivas, dado que la demencia se produce, en buena parte, por una pérdida de la reserva funcional cerebral que adquirimos durante la primera etapa de la vida”.

Para hacer frente a este reto diagnóstico no resuelto en el Alzheimer preclínico, ¿qué habría que hacer? Carlos Fernández Viadero sostiene que lo primero es apoyar “una buena investigación preclínica, en donde la genética de laboratorio es una apuesta segura; en segundo lugar, que los profesionales que tratan a los pacientes, generalmente neurólogos, geriatras y médicos de familia, estén muy bien formados y, por último, no olvidar que la familia y los cuidadores de los afectados necesitan mucha información, por un lado, y ser atendidos, por otro, al tratarse de procesos largos”, ha observado.

En su opinión, los pacientes con síntomas preclínicos deben ser tratados, de entrada, en las unidades de memoria que ya existen en muchos centros, y aun admitiendo que el médico de familia tiene una buena formación, lo cierto es que conviene efectuar una derivación al especialista hospitalario.

Bases genéticas
En el mismo simposio también ha participado Dámaso Crespo, médico y profesor titular de Biogerontología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cantabria, que profundizó sobre las bases fisiológicas del envejecimiento cerebral. Según ha explicado, el deterioro cognitivo asociado a la edad requiere conocer mejor las bases genéticas y los cambios y alteraciones que se producen en el hipocampo.

Ya se sabe que lo que determina el envejecimiento general y los deterioros asociados son la genética y el ambiente: “Ahora la epigenética nos ha permitido conocer que, junto al ADN, hay muchas moléculas y proteínas implicadas. Actuando sobre ellas podremos influir en la reducción del deterioro cognitivo, tal y como se ha comprobado a nivel experimental”, ha concluido.

UN ÓRGANO MUY COMPLEJO

Dámaso Crespo no quiere ser, en modo alguno, “fantasioso, pero creo que una vez que la industria farmacéutica considere que estos avances en la investigación básica son interesantes, es muy probable que se vuelque sobre ellos en un plazo no muy lejano. De hecho, hay moléculas que actúan sobre algunas proteínas que tiene el ADN en su entorno, las llamadas histonas, que son proteínas básicas, de bajo peso molecular, y muy conservadas evolutivamente entre los eucariotas y algunos procariotas”. El docente considera que actuando específicamente sobre algunas histonas es probable que “consigamos que el deterioro cognitivo no se produzca, y se mantenga el estado funcional normal del individuo”. Mientras tanto, recomienda la actividad física adaptada a la edad de cada persona, además de potenciar también la actividad mental: “Hacen falta más unidades de memoria, en donde se potencie la lectura, la conversación, el intelecto y la concentración, entre otros aspectos, ya que así se mantiene la reserva cognitiva bien cargada”.Crespo y Viadero han coincidido en que el cerebro es una estructura compleja y difícil: “Es un órgano con muchas partes y aunque, en conjunto, todas hacen lo mismo de manera sincronizada, el cerebro cambia constantemente incluso con la misma información. El sistema nervioso es computacional, y una vez que la investigación avance es probable que, en los próximos años, podamos hacer frente al deterioro cognitivo asociado a la edad”.

Fuente: www.diariomedico.com

Un método de diagnóstico por imagen podría ayudar a detectar el Alzheimer en etapas tempranas

Tuesday, June 8th, 2010

Este hallazgo abre vías al desarrollo de medidas preventivas para los pacientes que presentan este desorden neurodegenerativo.

Científicos del Centro de Investigación en Imagen Clínica de la Universidad de Washington, en Estados Unidos, han mostrado sus progresos en el uso de imágenes PET para seguir las etapas tempranas de la enfermedad de Alzheimer. Este hallazgo podría llevar al desarrollo de medidas preventivas que beneficiarán a millones de pacientes que presentan este desorden neurodegenerativo crónico, según ha presentado el equipo investigador en el 57 Encuentro Anual SNM, que se celebra en Salt Lake City hasta este miércoles, 9 de junio.

Según el profesor de Radiología Mark Mintun, director del Centro de Investigación en Imagen Clínica de la Universidad de Washington, “el Alzheimer es una enfermedad implacable que mata una vez instalada en el cerebro, pero de la que estamos muy próximos a conseguir una cura”.

“La acumulación de una proteína creada de forma natural y denominada beta-amiloide parece estar asociada con el inicio de esta enfermedad. Existe un gran interés por entender cómo se presenta este proceso y por desarrollar fármacos que puedan prevenir o eliminar proteína beta-amiloide del cerebro antes de que aparezca la demencia”, ha explicado este investigador.

Estudio longitudinal

En uno de los pocos estudios longitudinales realizados a gran escala sobre este fenómeno, los científicos usaron una tomografía por emisión de positrones (PET) para documentar los cambios que se producen durante la acumulación de beta-amiloides, que forman placas en los tejidos neuronales de los pacientes a los que se les diagnostica Alzheimer.

La investigación reveló que, en el momento en el que se diagnostica la enfermedad y la primera neurona sana comienza a deteriorarse, puede ser demasiado tarde para que los tratamientos sean efectivos y se pueda restaurar la función cerebral.

El PET y otras técnicas de imagen molecular ayudan a los investigadores a entender el inicio de la patología para determinar el mejor tratamiento para cada paciente, incluso antes de que aparezcan síntomas como la pérdida de memoria, las dificultades para pensar o la habilidad para realizar tareas simples. Según Mintun, “con este tipo de investigaciones, los médicos podrán recomendar el tratamiento antes de que se den daños irreversibles en el cerebro del afectado”.

Un total de 129 personas, con edades entre los 45 y los 86 años y sin síntomas de presentar un desorden cognitivo, participaron en este estudio. Se sometieron a escáneres con PET en un periodo de cinco años, usando el Pittsburgh Compound-B (11C-PIB), un agente de imagen PET que muestra los beta-amiloides en el cerebro.

El tiempo medio entre escáneres fue de dos años medio. Los cambios en los depósitos beta-amiloides documentados se usaron para determinar la progresión de la potencial enfermedad preclínica.

Los resultados revelaron que los depósitos de beta-amiloide eran anormalmente altos en 19 de 129 sujetos en el primer escáner, mientras que en ocho de los restantes 110 individuos se convirtió en anormal en el segundo escáner. En estos 27 pacientes con depósitos anormales de proteína beta-amiloide había incrementos significativamente altos de los niveles de esta sustancia entre los dos escáneres.

Los investigadores esperan poder usar estos y otros datos para desarrollar un método para detectar la aparición y desarrollo de las primeras etapas del Alzheimer.

 Fuente: www.jano.es

El análisis de textura afina la detección del daño cerebral

Saturday, May 22nd, 2010

Entre el 70 y el 90 por ciento de los traumatismos craneoencefálicos son de carácter leve, pero aun así pueden acarrear daño cerebral potencialmente grave que pase inadvertido ante las técnicas de imagen convencionales. El análisis de textura, en cambio, sí es capaz de localizarlo.

El análisis de textura mediante resonancia magnética (RM) es capaz de revelar cambios significativos en ciertos parámetros de tejido cerebral que pasan desapercibidos en la RM simple, según un estudio del Centro de Imagen Médica del Hospital Universitario de Tampere, en Finlandia, que se publica en el último número de BMC Medical Imaging.

Los científicos, encabezados por Kirsi Holli, han detectado estos cambios entre ambos hemisferios cerebrales y en segmentos del cuerpo calloso en individuos que han sufrido un traumatismo craneoencefálico leve a los que las técnicas de imagen convencionales -tomografía computarizada y RM, que suele presentar más sensibilidad que la primera en este tipo de casos- no habían detectado ninguna lesión. Este descubrimiento, según los investigadores, “ayudará a los clínicos a realizar un diagnóstico precoz de daños cerebrales potencialmente graves”.

Microestructuras
En el trabajo se analizó mediante RM de 1,5 teslas a 45 individuos con traumatismo craneoencefálico leve durante las tres semanas posteriores al trauma. El análisis de textura se llevó a cabo en sustancia blanca del mesencéfalo, la corona radiata y el centro semioval, además de en determinados segmentos del cuerpo calloso susceptibles de quedar dañados por un traumatismo. Los resultados se compararon con un grupo de control formado por diez individuos sanos, hallando diferencias microestructurales consideradas estadísticamente significativas.

Las imágenes tisulares obtenidas por RM ofrecen una gran cantidad de información microscópica inapreciable a simple vista”, explican los autores.

El traumatismo craneoencefálico leve supone entre el 70 y el 90 por ciento de las lesiones cerebrales tratadas. Normalmente está causado por golpes relativamente ligeros que pueden, no obstante, causar suficiente daño físico como para comprometer algunas funciones cerebrales como la memoria, la atención, la organización mental y el pensamiento lógico.

El daño se puede detectar en el cuerpo calloso, el tallo cerebral y en la sustancia blanca subcortical, tanto en el lugar del impacto como en el opuesto.

Fuente:www.diariomedico.com

El gen ‘DeltaFosB’ es capaz de mediar la resistencia al estrés

Monday, May 17th, 2010

ELEVA LOS NIVELES EN EL NÚCLEO ‘ACCUMBENS’ DEL CIRCUITO DE RECOMPENSA

Un equipo del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos ha descubierto un mecanismo que ayuda a explicar la resistencia al estrés, la vulnerabilidad a la depresión y el funcionamiento de los antidepresivos. El trabajo, que se publica hoy en la edición electrónica de Nature Neuroscience, muestra que la reducción de los genes reguladores clave, denominados DeltaFosB, está sobre todo presente en los pacientes con depresión.

Científicos del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, coordinados por Eric Nestler, del Mount Sinai, en Nueva York, han descubierto un mecanismo que ayuda a explicar la resistencia al estrés, la vulnerabilidad a la depresión y el funcionamiento de los antidepresivos. El hallazgo en el circuito de recompensa de los cerebros de ratones y de humanos ha potenciado un cribado de alta tecnología para moléculas que disparan la acción de un gen regulador clave denominado DeltaFosB. Los resultados se publican hoy en Nature Neuroscience y podrían conducir a fármacos que ayuden a los pacientes con estrés crónico.

“Hallamos que es necesario y suficiente para la resistencia disparar DeltaFosB en el núcleo accumbens del circuito de recompensa. Esto protege a los ratones de desarrollar un síndrome similar a la depresión que sigue al estrés social crónico”, ha explicado Nestler. “Los antidepresivos pueden invertir este síndrome fomentando DeltaFosB. Estos genes están reducidos sobre todo en pacientes con depresión”.

Adicciones
El uso crónico de drogas de abuso -o incluso de recompensas naturales como el exceso de comida, el sexo o el ejercicio- puede inducir gradualmente un incremento de los niveles de este factor de transcripción en el núcleo accumbens. El equipo de Nestler ha mostrado que este aumento de DeltaFosB puede conducir eventualmente a cambios en células que incrementan las respuestas de recompensa a tales estímulos, secuestrando un circuito de recompensa individual.

El nuevo estudio en ratones y cerebros de humanos post-mortem confirma que el mismo circuito de recompensa es corrompido de forma similar en depresión a través de los efectos del estrés en DeltaFosB.

Fuente:Diariomedico.com

Increased CSF- BACE1 Activity Associated with Decreased Hippocampus Volume in Alzheimer’s Disease.

Sunday, May 16th, 2010

The enzyme beta-secretase (BACE1) is essentially involved in the production of cerebral amyloidogenic pathology in Alzheimer’s disease (AD). The measurement of BACE1 activity in cerebrospinal fluid (CSF) has been reported, which may render CSF measurement of BACE1 a potential biomarker candidate of AD. In order to investigate whether BACE1 protein activity is correlated with regional brain atrophy in AD, we investigated the association between CSF levels of BACE1 and MRI-assessed hippocampus volume in patients with AD (n=30). An increase in CSF-BACE1 activity was associated with decreased left and right hippocampus volume corrected for global head volume in the AD patients. Boot-strapped regression analysis showed that increased CSF levels of BACE1 activity were associated with increased CSF concentration of total tau but not amyloid-beta{1-42} in AD. White matter hyperintensities did not influence the results. BACE1 activity and protein levels were significantly increased in AD compared to 19 elderly healthy controls. Thus, the CSF biomarker candidate of BACE1 activity was associated with hippocampus atrophy in AD in a robust manner and may reflect neurotoxic amyloid-beta-related processes.

Fuente: J Alzheimers Dis. 2010 Apr 26.